Antes de que comience la sesión
"¿Qué pasa ahí adentro?" Es una de las preguntas que más escucho de niños, adolescentes y sus padres antes de la primera sesión.
La mayoría de los niños y adolescentes llegan a su primera sesión de terapia preguntándose qué va a pasar, sin saber qué esperar, y eso es completamente normal. Este recorrido está pensado para darte un poco de tranquilidad sobre lo que puede ocurrir en esa primera visita.
Confidencialidad y reglas básicas
Antes de entrar de lleno al contenido de la sesión, hay una conversación breve pero importante que ocurre primero: una que establece las bases de todo lo que viene después. Explicaremos qué es la terapia, cómo funciona y qué haremos juntos. También te guiaremos a ti y a tu hijo o hija a través del tema de la confidencialidad: qué significa, qué se mantiene en privado y en qué situaciones específicas estamos obligados a compartir información con un padre, madre u otro profesional. Para la mayoría de los niños y adolescentes, saber que lo que dicen se queda en esa sala, con algunas excepciones claras, es en realidad un alivio.
Sintiéndose cómodo en el espacio
Personalmente me gusta incorporar juguetes sensoriales, juguetes en general y juegos en mis primeras sesiones con nuevos pacientes. Para muchos niños, tener algo en las manos quita la presión del contacto visual y hace que sea más fácil hablar. También me da la oportunidad de observar cómo se relacionan: si se lanzan de inmediato, si prefieren esperar, o si usan el juguete para decirme algo sin tener que decirlo con palabras. El objetivo no es solo hacer que el espacio se sienta menos intimidante, aunque eso también importa. Es que para los niños el juego y la conversación no son cosas separadas; muchas veces ocurren al mismo tiempo.
Conociendo a tu hijo o hija
Haremos preguntas sobre tu hijo o hija, la familia, la escuela, las amistades y otros aspectos importantes. Durante esta parte de la sesión, preguntaría sobre la historia de tu hijo o hija: cómo le va en la escuela, cómo son sus amistades, qué ha sido difícil últimamente y cómo se siente la vida en casa día a día. No busco un resumen perfecto; estoy escuchando patrones, lo que les da energía y lo que los hace quedarse callados. Esto me da una base para entender a tu hijo o hija como una persona completa, no solo por lo que los trajo aquí.
Construyendo confianza a través del juego y la conversación
Realizaremos actividades que nos ayuden a crear una buena conexión y una primera impresión de confianza. Estas primeras actividades no son solo para romper el hielo; están haciendo un trabajo clínico real. Cuando un niño me muestra cómo aborda un rompecabezas o decide si quiere compartir una pieza del juego, ya estoy aprendiendo algo sobre él o ella. Puedo aprender cómo maneja la frustración, si se siente cómodo ocupando espacio, cómo responde ante un adulto nuevo. La confianza no se construye hablando sobre la confianza. Se construye haciendo cosas juntos.
Estableciendo metas juntos
Trabajaremos en el establecimiento de metas de manera colaborativa. Al final de la sesión, habremos definido algunas metas en las que te gustaría trabajar durante nuestro tiempo juntos. Estas metas pueden ser cosas como "quiero aprender a manejar el enojo", "quiero entender por qué hago esto todo el tiempo", "quiero quererme más a mí mismo", "quiero tener control sobre mi ansiedad", entre otras.
Cerrando la sesión y planificando los próximos pasos
Por último, terminaremos con la programación de tu próxima cita de seguimiento. Al final de la sesión, determinaremos el mejor día y horario para que regreses a recibir los servicios. Esto será diferente para cada persona según sus necesidades, preferencias, horarios, preocupaciones, etc. Algunas personas prefieren asistir a terapia semanalmente, mientras que otras pueden optar por cada dos semanas o dos veces por semana.
El espacio de terapia es el lugar de tu hijo o hija para sentirse a gusto, sentirse escuchado y expresarse como mejor le parezca. Animamos a los clientes y sus familias a hacer preguntas en esas primeras sesiones y asegurarse de que se sientan en el lugar indicado. Si algo no se siente bien, ya sea el espacio, el enfoque o simplemente la energía del ambiente, esa retroalimentación importa. La terapia funciona mejor cuando hay una conexión genuina, y encontrar el ajuste adecuado es parte del proceso, no un obstáculo. No hay presión de tenerlo todo resuelto desde el primer día.
Siguiente paso recomendado
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Estos artículos ayudan a orientarte. Cuando quieras pasar de información a apoyo concreto, Clara puede ayudarte a encontrar la opción que mejor encaje, resolver preguntas prácticas y dar los primeros pasos.
De información a apoyo: este recurso puede orientar una conversación, pero la mejor siguiente decisión depende de tu situación y de una consulta clínica.
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